Los voluntarios arrasan

Al programa de voluntariado de CAN lo denominamos Volcán: porque se necesita un volcán de energía para hacer cosas juntos. Reforzamos el nombre con un símbolo que representa a dos personas que colaboran para mover una letra, la ‘A’ de ayuda. Nos pareció que el nombre potencia los valores de camaradería, espíritu colaborador y ese toque de ‘buen-rollismo’ que se suele dar entre los voluntarios.

Cliente: Fundación Caja Navarra